¿Qué es el TDS y cómo se mide la calidad del agua?
El agua que consumimos a diario puede parecer limpia y cristalina, pero eso no siempre significa que sea de buena calidad. Uno de los indicadores clave para evaluar el estado del agua potable es el TDS, una medida que cada vez más personas tienen en cuenta al hablar de agua purificada. Pero, ¿qué es exactamente el TDS y por qué debería importarte?
El TDS es un parámetro clave para conocer la calidad del agua que bebemos. Medirlo y mantenerlo en niveles saludables es un paso sencillo pero poderoso hacia una vida más sana
¿Qué significa TDS?

TDS son las siglas en inglés de Total Dissolved Solids, o en español, Sólidos Totales Disueltos. Se refiere a la cantidad total de sustancias disueltas en el agua, como sales minerales, metales, y otras partículas orgánicas e inorgánicas.
En otras palabras, el TDS mide «lo que no se ve» en el agua: todas esas pequeñas partículas que no se eliminan simplemente con hervir o filtrar de forma básica.
¿Por qué es importante conocer el TDS del agua?
Conocer el nivel de TDS es fundamental para saber si el agua que bebemos es saludable. Aunque algunos minerales presentes de forma natural pueden ser beneficiosos (como el calcio o el magnesio), un nivel alto de TDS puede indicar:
- Contaminación por metales pesados como plomo o arsénico
- Exceso de sales que afectan el sabor y la salud
- Presencia de residuos de pesticidas o fertilizantes en zonas rurales
Por otro lado, un nivel extremadamente bajo de TDS también puede ser problemático, ya que el agua puede carecer de minerales esenciales.
¿Cuál es el nivel ideal de TDS en el agua potable?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) no fija un límite exacto, pero recomienda que los niveles de TDS en el agua potable estén por debajo de 500 mg/L (miligramos por litro).
A modo orientativo:
- 0-50 mg/L: Agua altamente purificada (por ejemplo, por ósmosis inversa)
- 50-150 mg/L: Agua de buena calidad, con minerales esenciales
- 150-300 mg/L: Agua aceptable para el consumo
- 300-500 mg/L: Agua potable, aunque puede tener un sabor más fuerte
- 500+ mg/L: No recomendada sin tratamiento previo
¿Cómo se mide el TDS en casa?

La forma más sencilla de medir el TDS en casa es mediante un medidor de TDS digital. Este pequeño dispositivo, similar a un bolígrafo, se introduce en un vaso de agua y en pocos segundos muestra en pantalla la cantidad de sólidos disueltos (en ppm o mg/L).
Estos medidores son económicos y muy fáciles de usar. Si te preocupa la calidad del agua que bebes o utilizas para cocinar, tener uno en casa es una excelente inversión.

Si el medidor indica que el TDS de tu agua es demasiado alto, existen diferentes sistemas de purificación que pueden ayudarte
- Filtros de carbón activado: Eliminan cloro, pesticidas y otros compuestos orgánicos.
- Ósmosis inversa (RO): Uno de los métodos más efectivos para reducir el TDS, eliminando hasta el 99% de los sólidos disueltos.
- Destiladores de agua: Separan el agua pura por evaporación y condensación.
- Ionizadores de agua: Mejoran el pH y eliminan impurezas, aunque su impacto sobre el TDS puede variar.